De la multitud fraccionada ( o la obligación de actuar en público, como si se estuviera solo).

Todo ocurre de manera simultánea, tanto en la realidad como en las redes sociales; pero hay ocasiones extrañas, en las que las cosas suceden primero en la realidad y después en las redes sociales. Esto nos brinda la oportunidad de contrastar el comportamiento social, del individual.

En la realidad: En el concierto se vitorea al personaje en el escenario por cosas tales como levantar la mano o decir “Houla méxicou”; en el estadio de futbol a un portero se le grita puto; en un disturbio se saquean tiendas. La multitud se entiende solo estando dentro de ella. La conducta se modifica al estar dentro de la masa; esta conducta social dista de nuestro comportamiento individual se modifica por una “mentalidad colectiva”.

Hace algunos días, se dio a conocer un video en donde el Cantante Alex Lora, ordena expulsar de su concierto a algunos sujetos que, a decir de él, estaban provocando problemas y en repetidas ocasiones se les había pedido calma. Con insultos y referencias despectivas al aspecto de estos sujetos, el público apoyó a Lora y corearon sus insultos. Las opiniones en las redes no se hicieron esperar, la mayoría reprobando los insultos del Cantante.

Por supuesto podemos notar que, al revivir el tema en redes, la mayoría de las personas que opinan, reprueban o aprueban; no estaban presentes. Entonces, lo estéril de los comentarios, radica en que: Reprueban el comportamiento colectivo, precisamente porque nadie actuó como se actuaría de manera individual. Es decir, que las personas presentes, cada uno de ellos deberían de haber reaccionado como si estuvieran solos.

La idea es entonces, una multitud fraccionada; un espacio social en donde prevalece la individualidad, como si se tratara de crear una dinámica de red social (de internet), precisamente en la realidad, es decir: darle un giro de 180° a las cosas. Que la red social (que pretende ser un reflejo de la sociedad) se convierta en la sociedad real.

En las redes no hay pasión, solo moralidad fallida; no hay arrojo al mundo, solo raciocinios; no hay valor, solo palabras que simulan valor; Qué saben los opinadores de estar arrojados al mundo, de ser consumidos por la pasión hasta, desaparecer en la masa.

 

 

*Imágenes: Internet
Anuncios

Acerca de Ernesto Del Toro

Autor de: Un libro real, sobre la realidad. (Ensayos sobre la experiencia de la realidad y de las aproximaciones a la verdad). Me he desempeñado con honores en la que Alvaro González de Mendoza (El Vallero Solitario), denominaba la Carrera de obviología nuclear. De todo, en todo y para todos, en esta época donde ya nadie cree en nadie y la realidad de disuelve en el aire.
Esta entrada fue publicada en Análisis psicosocial acerca de lo obvio. y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s