Marxieu

(Nota: Las ideas aquí expresadas no son mías; Pertenecen a Karl Marx y a Pierre Bourdieu; solo se intento hacerlas modernas mencionando Iphones y pantallas LED.)

Todos pueden comprar un Iphone, o una Pantalla LED, pero dicha compra significara algo muy distinto para los individuos, dependiendo de su estatus económico, es evidente que no es la misma situación para un Empleado que gana un salario mínimo y que le costaría actualmente 212 salarios diarios poder comprar un teléfono inteligente, que la de un Empleado que lo puede comprar con su trabajo de 30 días.

A decir de Marx, el valor a las mercancías se genera de la siguiente manera:

En primer lugar está la adquisición de las materias primas, en segundo la contratación de la fuerza de trabajo (que generalmente percibe poca remuneración económica). En tercer lugar está la tecnología necesaria para programar y fabricar las piezas, así como el lugar en el que esto se llevara a cabo y finalmente (esto es por pura deducción), la campaña publicitaria y toda la logística. Esto nos da un valor de producción y gastos publicitarios.

Lo restante es el “valor imaginario” que las Compañías deciden adjudicar a los objetos. Como  el IPhone tiene un valor de uso elevado (pues al parecer es muy útil), las personas consideran que dicho monto lo vale. Podemos observar entonces que el valor de la mercancía, como lo menciona Marx, tiene un origen social.

Podemos decir que ciertas mercancías son consideradas como símbolos de modernidad y abundancia. (Llámense televisores de pantalla plana, celulares inteligentes, tabletas [electrónicas] o cualquier otro gadget.)

Cuando una mercancía es útil, obtiene un valor de uso, y en el caso del celular que nos es tan útil (al parecer), el valor es bastante elevado pues determina nuestras relaciones emocionales, románticas, eróticas, laborales y sociales en torno a él.

Existe una especie de competencia para ver quien adquiere primero un bien, sea mediante los mecanismos que sean (para la clase media esto significa compras a crédito).

Adquirirlos se considera una especie de “ascenso social”, pero, ¿Es realmente un ascenso posicionarse al lado de los demás? O es mejor dicho una práctica para no ser dejado atrás en la competencia.

Ante tantas ofertas de compra en el mercado, que se pueden considerar una potencial fuga de capital y una amenaza (para quien desea el ascenso socia), el Pequeño burgués (llamado así por Pierre Bourdieu) se convierte en un proletario que se empequeñece para llegar a ser burgués; se pierde por decirlo así, de las mieles del proletariado.

La decisión de comprar productos finalmente es una “decisión individual”. Así que compremos y atengámonos a las consecuencias.

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Acerca de Ernesto Del Toro

Autor de: Un libro real, sobre la realidad. (Ensayos sobre la experiencia de la realidad y de las aproximaciones a la verdad) (2017) El Eco de la cultura de masas. (2019) Me he desempeñado con honores en la que Alvaro González de Mendoza (El Vallero Solitario), denominaba la Carrera de obviología nuclear. De todo, en todo y para todos, en esta época donde ya nadie cree en nadie y la realidad de disuelve en el aire.
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